Ella aceptaba, cedía, se dejaba atropellar como quien sabe su voluntad quebrada y para siempre perdida.
¿Qué hacer ante tanta desigualdad e injusticia? ¿Se puede hacer algo?
"Fue lo último que dijo, mi nombre, que nunca antes había pronunciado. Después se desbarrancó por el derrumbadero eterno, sin fondo. [...] Fue un solo tiro certero, en el corazón. Creemos que existimos pero no, somos un espejismo de la nada, un sueño de basuco." (Vallejo 86)
No soy capaz