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Pareciera que Vallejo nos tiene leídos ¿Pero, qué más hay? ¿somos los mismos en medio de la pandemia? Esta es la lectura de lo obvio. El reto sería: buscar algo nuevo. Me gusta mucho el ejercicio con el significante pero el significado es el mismo desde hace tanto... Gracias.
Es una buena experiencia escuchar el ruido y la voz de quien narra (su sentir de la Cuarentena) y a la vez va leyendo los fragmentos de Vallejo. Y luego las irrupciones.

Falta una tilde en pronuncié (vídeo 1)
El ruido de la calle como fondo puede resultar incómodo, pero hace la experiencia de lectura de los textos más real. Es un ruido que irónicamente ahora extraño, al encontrarme lejos de calles principales y del sonido de la ciudad en esta cuarentena. Extrañando lo que alguna vez desprecié: el ruido, el movimiento apresurado de la ciudad y el afán de las personas que la habitan. Como si ahora, todo esto se hubiera detenido en el tiempo.
Poner en relación la violencia y el miedo que plagan la Medellín sanguinolenta de Vallejo y la vida que no aguarda fuera de casa en medio de la cuarentena es un ejercicio muy interesante para hablar de maneras de percibir la comunidad y su convivencia. Puede ser valioso entender también los contrastes del causal del miedo (la saturada violencia) en ambos casos.
La ansiedad del ruido constante se contrapone a la nostalgia que da ver imágenes de la vida de "antes". ¿Podremos volver a esa vida? Me hace falta el ruido de "afuera".
Me incomoda que usted "sepa cosas" de mi. Que diga que sabe que puedo deshacerme de todo con un clic, que me rete a permanecer y verme todos sus vídeos porque yo no quiero ser de los que se salta todo de un clic, que diga que estos ruidos y esas noticias y esas grabaciones no son mis ruidos cuando es lo único que escucho así esté en silencio desde que empezó esta pandemia y antes de eso, también. Muy buen ejercicio, Nathalia.